Antoine Chasse
Fotografías: Meggie Rodríguez (Marbella, Barcelona)
En un jardín nocturno, bajo un florido mango,
M. practica un vals que luego será tango.
Como un búmerang lento, su sombra que regresa.
Treinta y seis grados fuera, el sudor en la axila
Joseph Brodsky
Vivimos entre desnudos, no conozco a nadie que nunca en su vida haya visto un cuerpo humano sin ropa. - “Quien este libre de pecado que tire la primera piedra”- Aún sigo esperando. Lo mas curioso es que a pesar de vivir en un “mundo” donde aparecen siempre fotografías de modelos de ambos sexos mostrando o dejando entrever partes de su voluptuoso cuerpo, seguimos pensando que verlo esta bien pero hacerlo esta mal. De una pequeña pero muy fructífera encuesta deduje lo siguiente: Al 100% de los hombres encuestados les gusta ver una mujer desnuda y el 80% de las mujeres prefieren ver una mujer que un hombre, aunque según sus propias palabras -a veces complementan bien-. De ese 100% de hombres que les gusta ver, ninguno sería capaz de permitir que su esposa o novia o un familiar cercano lo hiciera en publico o mucho menos delante de una cámara fotográfica, -Que sea la mujer de otro pero no la mía- comentan. La mayoría de las mujeres comentaron que les gustaría hacerlo pero que no quieren ser mal vistas. Mal vistas...
Por cuestiones artísticas las mujeres y los hombres se han quitado sus ropas más de una vez, creando mitos y leyendas “urbanas” alrededor de ellos. Cuando vemos a “La maja desnuda” decimos que es una buena pintura, pero y si conociéramos a la modelo X ¿le felicitaríamos por su valentía?. Sin embargo, si ésta fuera tu esposa posando para un tal no sé quién, cuidado que dirán que es una puta que seguramente se acostó con el pintor (mito no comprobado pero a ciencia cierta a veces verdadero).
Ahora mas allá de las pinturas o la escultura, podemos ver muchas webs de mujeres que no son mas que amas de casa, madres amorosas de sus hijos, trabajadoras y buenas esposas, (con esposos muy bien educados) que posan ante el lente para dejar salir esa parte que ha estado encerrada por años. Crean poesía con sus cuerpos y se vuelven musas de dormitorios de desconocidos a los cuales nunca les verán a los ojos e intercambiaran palabra alguna.
Seguramente varios de sus familiares se escandalizaron al verlas, sus amigos por seguro hasta se masturbaron, pero algo es seguro: ya no lo hacen mas, ahora las ven como una persona más que dejando de lado en pleno Siglo XXI los tabúes inculcados en 1800 se destapa, pone tetas al aire y dice -“La libertad tiene un precio y a veces hay que desnudarse”-
El tema es, que más que una moda es, un estilo de vida el cual desde hace un tiempo practicamos con mi pareja, y que de hecho al principio nació como un juego entre dos para “-que me tengas cuando no estoy-”, luego se convirtió en una fase de aceptación por la cual todas las mujeres creo que pasan en su vida, después en una forma de vivir más tranquila y dejar de pensar en que -se me ve la raya del culo, ¡uy que pena!-, pues si al final ya te vieron sin ropa, la raya del culo se vuelve insignificante.
Los comentarios vuelan como el aire y una foto sin ropa se ve mas que tus vacaciones en París. Lo cual quiere decir que los ojos de curiosos, envidiosos, criticones y admiradores pasan por ahí para ver, el simple hecho de ver. A mi me ha cambiado la forma de ver las cosas, de verla a ella, de sentirla, hasta de amarla. A partir de eso requiere que narremos de nuevo nuestra historia como una novela. Una en la cual ser libre es tan necesario como leer un buen libro en la vida. Una historia en donde saber vivir la vida no es guardársela sino más bien bebersela a sorbos, pequeños y deliciosos. Admito que a veces me siento celoso de los ojos que la ven, porque quisiera ser esa persona que no la conoce y ver como volar parece tan fácil y no ser capaz de hacerlo se convierte en la necesidad de ver volar a los demás. Ahora cuando la veo pienso en cómo tiemblan suavemente los girasoles con una brisa apenas perceptible, fresca y desnuda. Desnudarse por el arte sería muy elevado, el arte se desnudó para los que querían volar.



1 comentario:
Yo lo que digo es que sólo se escandalizan los hipócritas...
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